Hay veces que debido a los acontecimientos que se nos presentan, intentamos escapar de la realidad. Nos sumergimos en nuestro propio mundo y se nos olvidan las cosas más importantes de nuestra vida. Refugiarnos en nuestra burbujita a veces es bueno, nos hace fuertes y sacamos fuerzas para salir adelante en esas situaciones difíciles que tenemos delante de nuestra pobre y corta mirada. Pero ¿qué pasaría, si a costa de refugiarnos en nosotros mismos, y no mirar más allá de esa capa fina y transparente en la que nos hemos envuelto, destrozáramos la vida y las ilusiones de los seres a los que queremos?; ¿valdría la pena vivir nuestros propios momentos ”felices”?.Queramos o no, la capa que envuelve nuestras fantasías particulares, es frágil, se rompe con facilidad, y si no sabemos darle el uso apropiado, en lugar de ser transparente, bella y luminosa, se puede transformar en una celda fría, sucia y opaca de la que no podamos salir